“Cuando los políticos prestan demasiada atención a la literatura es una mala señal, sobre todo para la literatura. Pero también es una mala señal cuando no desean oír ni una palabra de la literatura”
Italo Calvino
Por Lic. Efraín Martínez Figueroa / Dossier Politico
Durante la Feria Internacional del Libro (FIL) 2011 en Guadalajara, Jalisco, el precandidato único y virtual candidato a la Presidencia de la República por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), Enrique Peña Nieto, acudió a presentar su libro y fue severamente criticado por los medios de comunicación, esencialmente en las redes sociales de internet, al citar erróneamente los títulos y autores de los tres libros que han marcado su vida.
Tanto Vicente Fox Quezada como Ernesto Cordero Arroyo, militantes del Partido Acción Nacional (PAN) han cometido faltas similares. A escasos días del suceso de la FIL, Enrique Peña Nieto confundió el salario mínimo en una entrevista con el diario español “El País”.
Los asesores en la política son de suma importancia, la altura de un político se mide en gran parte por la calidad del grupo de consejeros detrás del mismo. El acontecimiento vivido por Enrique Peña Nieto denota una pésima asesoría, dentro de la mercadotecnia política existe el análisis cualitativo del perfil mediante el estudio detallado de los atributos (fortalezas, debilidades, amenazas y oportunidades – SWOT).
La improvisación de Enrique Peña Nieto integra su talón de Aquiles, el staff de su primer círculo (war room) debió haberlo preparado con sinopsis de libros, a sabiendas de no ser un lector. Las preguntas de la prensa serían lógicas y obligadas, sin embargo, se le exhibió como un hombre de poca cultura aunado a las expresiones imprudentes publicadas por su hija en una red social y en el otro incidente, como un desinteresado de los ingresos de los mexicanos.
Otras situaciones se suman a su carrera presidencial: el vínculo con Arturo Montiel Rojas, Humberto Moreira Valdés y la empresa Televisa; su gestión en el Estado de México (deuda pública y gasto en imagen); y finalmente, la presunta unidad en el PRI en torno a su candidatura.
Los asesores de Enrique Peña Nieto estaban obligados a prever primeramente, los efectos del alto posicionamiento (popularidad y conocimiento) con los mexicanos por un largo periodo. Omitieron calcular los tiempos de permanencia en el punto más alto durante el proceso electoral, la tendencia es a la baja, como en el fenómeno de producción del petróleo (peak oil).
Por otro lado, no midieron las consecuencias de tener un candidato de unidad en el PRI de conformidad con la reforma electoral del 2007-2008 y el calendario de inicio de campaña. Habrá un lapso considerable sin la posibilidad de contratar personalmente espacios en radio y televisión, mientras el PAN tendrá una precampaña con tres aspirantes y eso le dará una ventaja sobre sus adversarios.
Tampoco visualizaron los posibles escenarios negativos provocados por el virtual candidato priísta y por los opositores. ¿Han afectado o afectarán estos eventos a Enrique Peña Nieto?, la respuesta es “sí”.
No obstante, no podemos descartar a un candidato sustituto, la imagen de Enrique Peña Nieto y la competencia real empiezan a ponderarse. México clama candidatos con capacidad y experiencia para resolver los problemas de todos los mexicanos.
Este es el inicio de una inoportuna muerte electoral de un aspirante a la Presidencia de la República.
Lic. Efraín Martínez Figueroa
Consultor Política





